Tenemos un problema grave latente que nos sorprenderá cuando la producción de alimentos a nivel mundial entre en recesión debido a los cambios climáticos que provocan ausencia de lluvias y con ello que se disminuya la cantidad de agua en los ríos que es la fuente para el agua que consumen los humanos y que sirve para los regadíos. La tierras agrícolas paulatinamente quedarían secas, volviéndolas inútiles para el cultivo, perjudicándonos directamente ya que necesitamos alimentarnos a diario con los frutos de nuestras plantaciones y eso solo es posible con buena tierra y agua.
La sequia existe en la selva desde que entramos en la era de contaminación ambiental producida por el hombre. Hace poco tiempo, colonos de procedencia andina aprovecharon su oportunidad buscando lugares para el cultivo de café y naranja, destruyendo bosques al expandir sus cultivos, y ahora a ellos les afecta la sequia. Para afrontar esa sequia y revertir esa situación crítica tendrán que gastar bastante dinero.
La preocupación de los vecinos de mi parcela, es constante, debido a la falta de lluvias en verano, que empieza de mayo hasta que termina en noviembre, en tiempo ocasional e inusual las lluvias llegan.
Sacamos la tierra con la excavadora para extraer agua y con ella poder regar nuestras plantaciones. No obstante solo usamos agua de la tierra para la época de verano.
El agua es importante y necesaria no solo para nosotros, sino para las plantas que la necesitan para producir frutos, incluso para los bosques para que puedan vivir con buena humedad, de lo contrario sus tierras se quedarían secas y susceptibles de provocar un incendio debido a las altas temperaturas. Así como siempre es un recurso útil y necesario para abastecer a las necesidades cotidianas de las plantas, los animales y los seres humanos, que somos. No podemos descuidarnos porque puede venir la época de sequia y extraer agua resultaría muy caro. Debemos prevenirnos e inculcarnos la costumbre de almacenar agua en tanques o pozos con buena profundidad, de esta manera aprovecharemos el agua almacenada para abastecer de riego a las plantaciones y de bebida para los ganados durante la época de sequia.
No aceptemos la tala ilegal de maderas porque pueden incrementar la sequia en el ecosistema del bosque y provocar incendios.
Conviene la plantación de árboles, ello resulta amigable con el medio ambiente y oportuno para detener el avance de la sequia.
La sequia es un problema el cual ignoramos porque no se nos informa con claridad y además las autoridades no toman la iniciativa para prevenirla. Lamentablemente la gente ignora que la sequia es una amenaza potencial, que traerá como consecuencia que nos quedemos sin árboles y una disminución en la frecuencia de las lluvias, todo esto pasará si la gente continua dedicándose a cultivar de manera expansiva talando y quemando arboles. No podemos dejarles un desastre ambiental a la generación que habrá de venir.
Conocemos que a nuestras autoridades les falta capacidad en gestión ambiental y por ello no pueden capacitar a la gente, ni siquiera tienen la capacidad de promover conciencia en ellas para que estas sean responsables ambientalmente en sus parcelas de tierras.


